¿Puede un abogado hacer publicidad en Google?
Sí, pero con límites. En Argentina la publicidad profesional está regulada por las normas de ética de los colegios de abogados, que varían según la jurisdicción donde estés matriculado. En general no se admite la publicidad comparativa contra otros profesionales, ni prometer resultados o plazos de resolución, ni los avisos que puedan inducir a engaño.
Lo que sí se puede comunicar es tu especialidad, tu trayectoria y datos verificables y objetivos. Antes de publicar una campaña revisamos las normas del colegio que te corresponde.
¿Cuánto cuesta hacer publicidad para un estudio jurídico?
Hay dos números que conviene no mezclar: lo que se paga a Google o a Meta por la pauta, y el honorario de la agencia por gestionarla. El clic en las búsquedas jurídicas está entre los más caros del mercado, porque el valor de un caso también lo es.
Trabajamos con empresas que invierten más de USD 3.000 por mes en marketing digital, con un honorario mensual fijo según el alcance y sin contratos de permanencia.
¿Cuánto tarda en llegar la primera consulta?
En buscadores las primeras consultas suelen aparecer en los primeros días, porque estás comprando una demanda que ya existe: alguien con el problema encima buscando ayuda ahora.
Lo que tarda es la lectura confiable. Entre la tercera y la sexta semana ya hay datos suficientes para saber qué especialidad, qué horario y qué zona traen las consultas que valen la reunión, y para recortar el resto.
¿Cómo se filtran las consultas que no califican?
En tres capas. Antes del clic, con palabras clave negativas que sacan a quien busca asesoramiento gratuito, modelos de escritos o información general. En el formulario, con preguntas de calificación previa que descartan casos fuera de tu jurisdicción o de tu materia.
Y después, midiendo cuáles de esas consultas llegaron efectivamente a una reunión, para que la campaña aprenda a buscar más gente parecida a esa y no más volumen.
¿Trabajan con abogados independientes o solo con estudios grandes?
Con los dos, y el trabajo cambia bastante. Un abogado independiente compite mejor en nichos concretos y en su zona, donde el costo por consulta es más bajo y la respuesta rápida es una ventaja real.
Un estudio con varias materias necesita separar las campañas por especialidad, porque el valor de un caso laboral y el de una sucesión no se parecen y no pueden compartir el mismo presupuesto.
¿La cuenta publicitaria queda a nombre del estudio?
Sí, y siempre debe ser así. La cuenta, el historial, las conversiones y los públicos son del estudio. Nosotros entramos con los permisos que corresponden, no como dueños.
Si algún día decidís terminar la relación, te llevás todo con el aprendizaje acumulado, que es lo que hace que una cuenta con años encima rinda más que una recién abierta.